15 Diciembre 2008
Hace poquito poquito mi novia me hizo uno de esos regalos que ilusionan, sobre todo si estás empezando en el mundo de la fotografía. Pues sí, la Maaaaarmiiiiiiiin me ha comprado un trípode (y no es nada cochino). Uno de esos grandotes que parecen algo serio, pero luego no lo son tanto. Pero recibir este tipo de regalitos no es todo cosas buenas porque entonces surgen problemas: ¿cómo le puedo yo sacar partido a este nuevo artilugio? (bendita incertidumbre).
Es por ello que pensando pensando dije “esto mola para hacer fotos por la noche” (sí, yo hablo conmigo en mis pensamientos), porque de normal esas fotos suelen salir un “poquito” movidas. Pero no todo acaba cuando decides para que usarlo, ahora toca el cómo usarlo. En este punto entra el dónde y el cuándo. Al principio pensé que el centro de Valencia sería un buen escenario. Con todas las lucecitas de navidad se podrían sacar imágenes muy chulas pero, después de ir antes a ver como estaba la decoración, hemos decidido (Carmen y yo) que este año no merece la pena por lo soso que está (será por la crisis). Entonces, estando en mi piso se me ocurrió la idea: desde la terraza de mi piso (12 pisos en total) hay unas vistas bastante interesantes. Y allí que hemos subido hoy para hacer unas cuantas fotos. Estos son los resultados:
Espero que os guste aunque sea un poquitiko.







Diciembre 16th, 2008 a las 9:31
Pues sí hombre, pues sí, gran invento donde los haya… y bonitas fotos. Tenía ya unas ganas de que abrieran el puente ese del arpa…